El Cerebro Adicto
Verónica
Guerrero Mothelet
Introducción:
Casi todos
conocemos algún caso de adicción: amigos, familiares o compañeros adictos al
alcohol, al tabaco, a medicamentos legales o a drogas ilícitas. En la
actualidad éstas se definen como una enfermedad crónica caracterizada por la
búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños que
ocasiona. Al igual que otras enfermedades como la diabetes, la adicción se
puede tratar, y aunque no se consiga una cura definitiva, el tratamiento
incrementa la calidad y la duración de la vida.
Desarrollo:
Cuando la
ciencia comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se pensaba
que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad
deficiente y carecían de fuerza de voluntad. Estas ideas moldearon las
respuestas de la sociedad al abuso de drogas. Se le consideraba un problema
moral y no de salud. Importantes descubrimientos que empezaron en la
última década del siglo pasado, se ha ido transformando nuestra comprensión de
las adicciones y la imagen del adicto. Llegando a la conclusión que la adicción
se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican la química,
la estructura y el funcionamiento de ese órgano.
Enfermedad crónica
"La
adicción es una enfermedad que progresa por etapas", puntualiza el doctor
Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del
NIDA. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia
y aparecen los primeros signos de dependencia, algunos son: consumir la droga de manera regular, imposibilidad
de dejarla, gastar en droga más de lo que se tiene, extralimitarse para obtener
droga (incluso robar) y sentir que se necesita la droga para funcionar
cotidianamente.
Siendo
adicto se corre el riesgo de sufrir o infligir a otras personas algún daño no
intencional, o de incurrir en actos de violencia o delitos por influencia de
las drogas o de la abstinencia.
Las drogas
también son un problema social con muchas facetas porque tener un adicto en la
familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional,
económico y social". Por esta razón se buscan enfoques de tratamiento que
permitan a las personas con adicción abandonar la sustancia, pero al mismo
tiempo que modifiquen, desde el aspecto bioquímico y conductual, las causas que
provocan y agravan su adicción.
Principales factores de riesgo:
- Conducta
agresiva temprana
- Habilidades
sociales deficientes
- Ausencia de
supervisión familiar
- Compañeros/amigos
que abusan de sustancias
- Disponibilidad
de la droga
- Pobreza …
y de protección
- Autocontrol
- Relaciones
positivas
- Supervisión y
apoyo familiar
- Información
- Políticas
contra el uso de drogas
- Cohesión
comunitaria
Conclusión:
La prevención:
Para no llegar a necesitar tratamiento, el doctor Rubén Baler
propone la prevención universal: "Evitar todo lo que sabemos que es dañino
y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo". Entre
los factores negativos se encuentran, por ejemplo, los padres adictos, la
pobreza extrema, la mala nutrición, la falta de ejercicio, así como un ambiente
que no sea confiable para los chicos y, desde luego, un entorno de violencia.
"Deben evitarse esas actividades desafiantes, o de franca
delincuencia", pues son factores de muy alto riesgo. Baler añade que no es
cuestión de magia. "Todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza
va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias". Existen los
elementos que definen la adicción como una enfermedad tratable. Ahora la
política pública debe reunir esta evidencia científica, compartirla con la
población y convertirla en una convicción social.
Reflexiones:
¿Por qué elegí este tema?
Porque es un problema social y mundial, que no se va erradicar o
prevenir sino se tiene una información y educación previa, además que sus
principales consumidores son adolescentes, y yo como uno, de cierta manera me
veo reflejado, obligado a ayudar pues no
es nada agradable ver a mis compañeros, amigos o simplemente comunidad verse
afectados por este problema a temprana edad.
¿De dónde partí para empezar a escribir?
Analice las lecturas que se me daban como opción, y escogí la que ya tenía
conocimientos previos, la leí y tome lo más importante y claro a mi criterio.
